Cómo sobrevivir a una reubicación de colonias: una historia del ama de llaves

28-08-19

Cómo sobrevivir a una reubicación de colonias: una historia del ama de llaves

Hola, soy el ama de llaves (sobrenombre que me puso la tia de la bici por no dejar estas nunca en su sitio)  en el mundo me llaman Luisa y soy voluntaria de Barcelona gat i gos. Lllevo un tiempo echando una mano en las colonias. El área donde me muevo es en el Port de Barcelona. Organismo bajo mi punto de vista que está realizando una gestión 10 en el cuidado de las colonias felinas. 

Si gateros, es posible trabajar con organismos y empresas cuando hay voluntad de hacer las cosas bien. Y los más beneficiados de todo esto y por los que trabajamos son los gatetes.

 Así que un gracias enorme de corazón de mi parte a todas esas personas que forman parte de esto, los compis que han estado, los que están, y las personas que desde su trabajo no han cerrado los ojos a la realidad, que es que los gatos están en el territorio y forman parte del sitio donde viven los gatos y trabajan ellos. 

Bueno, después de este momento ñoño y cargado de esperanza vamos a lo interesante que espero que os sirva de ayuda.

Desde la gestión del territorio del Port nos notificaron con tiempo (algo muy importante) que se iban a hacer obras en 3 zonas en las que teníamos colonias. Rotonda, Can Manolo y Can Prat. Lo primero que se buscó fue el sitio más adecuado para ellos, siempre teniendo en cuenta que fuera el más adecuado para los gatetes y los otros seres vivos de la zona. Después de varias opciones se decidió una zona y comenzaron los compis y el Port  el trabajo. Se miraron estudios de cómo realizar reubicaciones y finalmente comenzamos. 

Se habilitaron unas casetas como las que utilizan para las construcciones para hacer la reubicación (Ahora complementadas con un magnifico gatio donado por unas personas muy especiales, puedes leer aquí la historia):

 

 Los gatos deben estar 4 semanas en el mismo sitio para que su" instinto GPS" les indique que ese es su nuevo hogar. Los compis se documentaron bien de como hacerlo.

 

Los compis de rescates comenzaron a coger a los gatetes con jaulas trampa y a ponerlos en esas casetas. Hicieron un gran trabajo de muchas horas. Y algunos han sido duros.

Y comenzó la reubicación. 

Os voy ha hablar mas detalladamente de esta parte ya que aquí fue cuando empecé yo a involucrarme. 

Como sabéis los cambios provocan bastante estrés en los gatos y uno de este tipo es muy grande. 

Una de las claves fue ponerles cuevas de cajas de cartón para que pudieran tener refugio. Comida agua y arenero. Algo donde rascar. 

Los primeros días no comían mucho por el estrés pero poco a poco iban haciendo vida normal. 

Y llega el dia de la liberación 4 semanas pasan volando. Abrimos las casetas y nos marchamos.  

Al principio no ves a ninguno. La sensación es muy dura, pero ves que la comida  sigue bajando y el l arenero de dentro se sigue utilizando. Has hecho un acto de fe, fuerza y esperanza a tope! Y te repites que mejor aquí que  en un lugar donde se mueve tierra, máquinas y demás, es por su seguridad. 

Sobre el arenero no recomiendo quitarlo en el momento de abrir la caseta porque el olor también les sirve de referencia.  Y llega un dia que esta mas o menos limpio y ahi sabes que es el momento de retirarlo. 

Continuo, primeros días no los ves cuando llegas, tienes un nudo, pero continuas poniendo comida húmeda en los alrededores para verlos asomar. Es nuestro método de poder tener el control visual sobre su salud.  Comienzas a mover poco a poco los puntos de alimentación desde el refugio hasta donde quieres que quede finalmente, aunque en verdad ellos te los van marcando, mueves ves que no tiene exito, cambias tiene exito y asi. De repente llegas un dia y te aperece el primero ya en la zona. El corazón te da un vuelco. Y te alegras. Hay otros que tardan semanas y otros que solo ves de pasada de vez en cuando.

Tienes que darles tiempo de adaptación. Algunos deciden moverse a zonas que tu no esperas pero son espíritus libres y siempre ellos deciden. 

Algunas cosas que hemos hecho son un poco extrañas, pero os las comparto por si algun dia teneis que vivir esta experiencia y os sirven, no son verdades absolutas, solo fruto de mi experiencia. 

 

El momento de la apertura es un momento muy delicado. Y hemos ido probando cosas dentro de las posibilidades del lugar. 

Hemos dejado prendas de dentro de las casetas en los alrededores. E incluso alguna prenda del alimentador (vivimos un momento calcetín) y no sabemos si ha sido por eso o no,  ha tenido éxito ;).

Si tenéis que volver a utilizar el mismo refugio para reubicar  no lo hagáis de forma inmediata les llega a desorientar bastante. Dejar unas semanas que de adapten al espacio y darles puntos de refugio para que puedan expandirse. 

Otra cosa es si se puede,  crear puntos en altura que se sientan cómodos. Entre todos los compis fuimos aportando cosillas lo que no se le ocurre a uno se le ocurre al otro. 

Puede que me haya dejado cosas en el tintero, pero ahora no recuerdo mas y recordaros que esto es lo que yo he vivido en este tipo de experiencia, mi visión. Solo espero que os sirva de ayuda si en algún momento tenéis que pasar por este trago tan dificil. 

Nosotros solo lo hemos hecho en caso de extrema necesidad cuando la seguridad de la colonia corre peligro. 

Saluditos a todos los humanos y gatetes en especial a los guerreros de las colonias. Os adoro peludetes callejeros y a vosotros alimentadores también! 

 

Autor: Luisa


Hasta siempre, Marina