BARBUDET

BARBUDET Barbudet es de esos gatos que te imaginas que siempre van a estar. Llegó de repente, y se quedó ya para siempre. Su carácter, sus complicados problemas de salud, lo hicieron un veterano, nuestro gato emblema por excelencia. Y nosotros encantados de tener a alguien como él con nosotros.
Temido por algunos, querido por muchos, amado y respetado por todos, nuestro Barbudet no pasaba nunca desapercibido. Y es que entre quienes venían, había 2 tipos de personas: quien había conocido a Barbudet por la web o redes, y directamente preguntaba por él nada más entrar. O quien aún no lo había conocido, y nada más verlo, preguntaba por él.
Barbudet se sabía un poco protagonista, y lo demostraba con esa mirada tan suya, esa mirada que nos ha calado tan hondo entre todos los que hemos sido afortunados de conocerlo, esa mirada que decía “molo más que tú, lo sabes, reconócelo ya y hazte mi súbdito”. Todos nos hicimos sus súbditos, admirándolo desde la lejanía que su carácter inalcanzable nos permitía. Podríamos decir que su carácter era un poco el de una estrella de rock, y todos los demás éramos sus fans incondicionales, siempre ofreciéndole ofrendas en forma de latitas suculentas y cojines mullidos y cómodos.
Con los años, se ganó el sobrenombre de “Boss”, el jefe. Porque era nuestro jefe, el de todos, el de los gatos que convivían con él, y por supuesto, el de los humanos que le servíamos tan gustosamente.
Pero el cáncer no sabe de emblemas, protagonistas, estrellas de rock, ni de jefes, y golpea sin compasión a quienes más quieres. Así fue como le tocó enfermar a nuestro gran luchador.
Nuestro Barbudet había superado una cirugía de cadera y varias enterotomías, era todo un campeón, pero contra un cáncer, ningún guerrero es suficientemente fuerte. No se lo puso fácil, luchó como ha luchado toda su vida, pero hoy la batalla acabó.
Nunca te olvidaremos, pequeño gran guerrero. Nos quedamos aquí, huérfanos sin ti, intentando salvar otros como tú. Siempre con tu mirada en nuestra mente, siempre con tu actitud en nuestro corazón.