PHOENIX

PHOENIX Nuestra Phoenix, lamentablemente, no ha podido superar el cáncer que tenía desde hacía tiempo. Su fallecimiento nos llena de tristeza y queremos agradecer públicamente a sus madres de acogida, Pura y Sofía, que le han proporcionado el amor y los cuidados que merecía hasta el final. También a los voluntarios que la devolvieron a la vida cuando llegó a la protectora, abandonada y quemada por un desalmado. Y al equipo veterinario que la ha tratado con gran profesionalidad y le ha dado una muerte digna cuando ya estaba sufriendo.

Cuando la rescatamos, tenía una herida enorme que le cubría la mayor parte del lomo (en la foto se observan los últimos restos que quedan por cicatrizar). Esta gatita fue abandonada en la calle, y a algún vecino de la zona le debieron molestar sus lamentos de verse sola y abandonada, así que decidió ponerle solución. ¿Cómo? muy fácil: le tiró agua hirviendo desde alguna ventana o balcón.

En 2012 a Phoenix le detectaron un tumor en el oído. El tumor se mantuvo estable en cada revisión anual hasta que en la revisión de septiembre del 2016 se vio que había crecido. Tras realizar más pruebas, se decidió en octubre que lo mejor para ella sería operarla del tumor, así que se la operó. El tumor hizo metástasis y ha acabado, finalmente con nuestra luchadora.