Despedida a la francesa

24-08-19

Despedida a la francesa

Mi nombre es Naga y ya fui adoptada hace algún tiempo por alguien. No hace mucho, esa persona “desapareció” y su compañero no quiso hacerse cargo de mi, así que llamaron a Barcelona Gat i Gos para devolverme. 

Devolverme. Tal y como suena. DEVOLVERME. Sin siquiera dar una excusa, o una explicación, al parecer no me merecía ni eso. Sencillamente no me querían, de hecho me quisieron tan poco que mi “propietaria” no tuvo valor ni de dar la cara para devolverme. DEVOLVERME, como si fuera un secador de pelo que ha dejado de funcionar. 

Así fue como volví a verme encerrada en una jaula y no sabéis cuánto agradezco que fuera una de Barcelona Gat i Gos y no haber acabado en la calle o algo peor. Aún y así, los primeros días los pasé llorando, aterrorizada y desconcertada, y, cada vez que alguien me acercaba la mano me acurrucaba en un rincón y agachaba la cabecita como si ese sencillo gesto significara algo doloroso para mi...Como se suele decir, el que quiera entender, que entienda. 

Hoy ya estoy mejor, mi cuarentena terminó, y quería dejaros este vídeo de cómo empiezo a demandar amor a diestro y siniestro para que veáis que estoy aprendiendo que las manos humanas no hacen daño siempre que sean las correctas y estoy deseando dejar de sufrir y encontrar mi hogar definitivo. Soy muy buena y tranquila, y todavía soy joven, ¡muy joven! tengo toda la vida por delante. Solo pido una oportunidad, esta vez, sin despedidas.

Soy optimista, creo que esta vez será la definitiva. 

 

Autor: Rocío Coronel



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