Por qué proteger ventanas y balcones

12-03-18

Por qué proteger ventanas y balcones

Los gatos son animales extremadamente curiosos, activos, y con un marcado instinto cazador.

Debido a que en la naturaleza, para cazar, son animales que se encaraman a diversos lugares elevados (árboles, cornisas, etc.), no tienen miedo a las alturas de forma instintiva, y tampoco llegan a entender el peligro que conlleva resbalar o caer desde tanta altura. Los balcones o cornisas de ventanas para los gatos son una especie de plataforma que los deja suspendidos en el vacío, pasan de tener suelo, a tener el vacío en el siguiente centímetro.

Puede pasar, y de hecho es bastante común que pase, que un gato esté dormitando en un lugar elevado, ve pasar a una presa volando a poca distancia, y su instinto cazador lo lleva a intentar cazarla, sin llegar a entender que está suspendido en una “plataforma artificial” (balcón o cornisa de ventana), que a la que deje la seguridad de su puesto de vigilancia, lo que le espera es el vacío, y una caída de mayor o menor gravedad.

 

Si bien es cierto que los gatos CASI SIEMPRE caen de pie, hay que mirar las consecuencias que les va a traer dicha caída. Las consecuencias o posibles heridas no dependen ni siquiera de la altura a la que se ha producido la caída, ya que podemos encontrar gatos que han caído desde una altura muy baja, con lesiones muy graves.

Algunas posibles lesiones derivadas de caídas son: fractura o fisura del paladar (grave),  rotura de mandíbula (grave, necesitan generalmente resolución quirúrgica), fracturas y lesiones de extremidades de gravedad variable, fractura de cadera, rotura de vejiga (pronóstico reservado, necesita resolución quirúrgica, que dependiendo del grado de afectación no será posible realizar, y acabará con la vida del animal), rotura de uréteres (si están ambos afectados, no hay solución posible, el animal tendrá que ser eutanasiado), fracturas de costillas (que pueden acabar afectando al corazón o pulmones, con pronóstico reservado), hernias diafragmáticas (solución quirúrgica con pronóstico reservado), entre otras.

Existe además un síndrome que es muy común entre los gatos, pero cuyas causas son  poco conocidas: El síndrome del gato paracaidista. Este síndrome hace que gatos que ya han sufrido un accidente de caída, con consecuencias de mayor o menor gravedad, lejos de “aprender” de su accidente, vuelven a reincidir y se vuelven a tirar desde la altura que sea. Esto lo repiten hasta que llega el momento que sufren una caída fatal.

Debemos considerar a los gatos, en este aspecto, como animales inocentes e ingenuos que no entienden de las consecuencias de su caída. Por tanto debemos protegerlos de las  consecuencias, evitando que la caída se produzca. Debemos hacer aquello tan conocido de “mejor prevenir que lamentar”.

Las otras consecuencias de las caídas serán que el animal se pueda perder, o pueda ser atacado en la calle al estar herido de mayor o menor gravedad, pueda ser atropellado, etc.

También es importante evitar el paso de los gatos a las casas de vecinos, ya que no sabemos qué peligros se pueden encontrar allí (otros animales no amigos de nuestros gatos, vecinos a los que no les gustan los gatos o que están cansados de la intromisión de nuestros queridos compañeros, líquidos o plantas peligrosas tóxicas o venenosas, zonas peligrosas con riesgo de caída o lesión, y un largo etcétera).

Tampoco debemos confiarnos de las ventanas oscilo batientes. Estas ventanas aparentemente dan más confianza, por no quedar completamente abiertas, pero son igual de peligrosas que las normales. Son muchos los gatos que por curiosidad se han asomado por la rendija de un lado, y se les ha quedado la cabeza atrapada, por el diseño de la ventana, de ser más cerrada en la parte inferior que superior. Desgraciadamente, muchos gatos han fallecido estrangulados intentando desengancharse. Otros han intentado saltar por la parte superior, y también han caído por el lateral, quedándose enganchados por el tronco, tórax o cadera, haciéndose lesiones graves e incluso letales. Por este motivo, las ventanas oscilo batientes también se tienen que proteger debidamente.

Por todo lo expuesto si tenemos un gato en nuestro hogar es imprescindible la protección de ventanas, balcones, terrazas, patios, etc. Hoy en día, existen en el mercado sistemas de protección de fácil colocación, que no molestan visualmente y de todos los precios.