En el cielo

Silvestre

SEXO Hembra

Tu rápido e injusto final nos ha dejado desconsolado y sin palabras para expresar el dolor de tu partida. Que sean tu historia y tu voz las que hablen por nosotros: Soy una gata sensible y misteriosa, un lobo solitario que intenta olvidar un terrible pasado. Me abandonaron y tuve que sobrevivir en la calle, con todos sus peligros, siempre expuesta al maltrato. Un día tuve un accidente, me pillaron las piernas y la cola. Estuve muchos días sufriendo, sin que nadie me ayudara, hasta que un ángel dio el aviso y vinieron a unas personas a rescatarme. Costó mucho que me dejara atrapar, porque el dolor era insoportable, me sentía muy débil y estaba aterrorizada. Arrastraba la coleta, la tenía como muerta, y casi no podía andar. Pero una vez en el refugio, todo cambió. Me di cuenta de que me salvarían y no opuse resistencia cuando me curaban, a cambio, sólo quería ayudar... ¡Porque por primera vez en mucho tiempo, recibía amor, y no palos! Tuvieron que cortarme la coleta, y la fractura se fue soldando, aunque no del todo. De eso hace ya muchos meses y me he recuperado bien, pero el recuerdo de mi sufrimiento todavía me paraliza. Soy miedosa, y me cuesta acercarme a las personas, pero me encanta que me rasquen la cabeza y me cepille el pelo, y llamo a la gente con la patita para que me pongan lata. Espero la oportunidad que jamás tuve de demostrar mi amor incondicional. Espero que aparezca pronto una persona que se conmueva al verme y me ayude a liberarme de mis miedos.