En el cielo

Pinocho

SEXO Macho

Siempre desconfiaste un poco de los humanos y hacías muy bien. Aunque nunca despreciabas las latas que te llevaban. Tu vida no fue fácil y tu enfermedad tampoco. Te arrancó la vida poco a poco de una forma cruel. Que seas feliz, querido Pinocho, en un paraíso lleno de árboles y gatos, libre por fin.